¿Alergia o sensibilidad? Conoce la diferencia

Por Lina Ristevska, abril 09, 2014.

Como naturopeuta, a menudo me preguntan si la leche de cabra es apropiada para niños con alergias a la leche de vaca. La respuesta corta a esa pregunta es no, pero antes de cerrar la discusión, es importante explorar otra pregunta. ¿Estamos hablando de una alergia a la proteína de la leche de vaca (APLV) confirmada médicamente, o es la sensibilidad a la leche de vaca (CMS)* ?

* por sus siglas en inglés.

 

Por Dra. Kate Morrison, N.D.

Te sorprenderás al saber que tan raras son las alergias a la leche de vaca verdaderas: según los Gastroenterólogos Pediátricos de la Sociedad Norteamericana, solo alrededor del 2 al 3 por ciento de los niños menores de seis años son alérgicos a las proteínas que se encuentran en la leche de vaca. Si tu hijo sufre del fenómeno mucho más común de sensibilidad a la leche de vaca, es posible que tolere bien la leche de cabra.

Debido a que la sensibilidad a la leche de vaca no está bien definida en investigaciones, es difícil dictaminar qué tan común es, pero con una combinación de encuestas a padres y clínicas, sabemos que entre el 30 y el 50 por ciento de los niños presentan síntomas relacionados al consumo de leche de vaca. Echemos un vistazo a la diferencia entre ambos.

¿Qué es una alergia a la proteína de leche de vaca?

Una alergia a la proteína de leche de vaca confirmada (APLV) puede ser un problema serio de salud. Niños con una obvia APLV tendrán una reacción inmediata a la leche de vaca sólo unas horas después de haber consumido. Algunos síntomas pueden incluir:

  • Hinchazón alrededor de la boca
  • Dificultad para tragar
  • Vómito y regurgitación
  • Diarrea
  • Sangre en las heces
  • Rechazo de comida
  • No prosperar
  • lico severo
  • En casos raros, shock anafiláctico 

¿Qué es la sensibilidad a la leche de vaca?

La sensibilidad a la leche de vaca puede abarcar síntomas leves a moderados asociados con el consumo de leche de vaca (retrasados). Afecta dos sistemas principales del cuerpo: el intestino y el sistema inmune. El intestino está involucrado cuando los componentes de la leche de vaca, ya sea grasa, lactosa, proteínas o una combinación de componentes, se digieren mal. La descomposición inadecuada de los alimentos y el retraso del tiempo de tránsito en el sistema digestivo pueden provocar síntomas como:

  • Hinchazón
  • Gas
  • Dolor abdominal
  • lico
  • Heces sueltas
  • Diarrea
  • Estreñimiento

Además, se puede desencadenar una respuesta inmune como resultado de una lesión en la mucosa intestinal. Hay una serie de factores que influyen en la susceptibilidad del intestino a las lesiones, incluido el retraso en el tiempo de tránsito, ciertas proteínas que se encuentran en los alimentos e incluso el uso actual o pasado de medicamentos (como los antibióticos).

Cuando se lesiona el intestino, puede causar una afección denominada intestino permeable, donde el intestino normalmente impermeable se vuelve permeable. En la sensibilidad a la leche de vaca (CMS), las proteínas de la leche pueden atravesar las paredes intestinales y desencadenar una respuesta inmune que inicia la inflamación. Esto puede conducir a síntomas inflamatorios leves a moderados no relacionados con la enfermedad en los síntomas respiratorios y dermatológicos, como:

  • Congestión mucosa
  • Nariz con moqueo crónico
  • Tos crónica
  • Jadeos crónicos
  • Eczema
  • Erupciones

¿Cómo saber la diferencia?

Puede ser difícil distinguir entre una alergia alimentaria y sensibilidad, especialmente cuando los síntomas son moderados. El método de diagnóstico estándar más preciso consiste en evitar por completo la leche de vaca durante un mes, seguido de una re-introducción supervisada por un médico y un control de síntomas.

Otras pruebas de diagnóstico para APLV son los análisis de sangre o una prueba de punción cutánea.

He visto que muchos niños sintomáticos mejoran después de cambiar a la leche de cabra (¡incluido mi propio hijo!). Pero como cada niño es diferente, es mejor trabajar con un profesional de la salud si es que le preocupa que los síntomas de su pequeño se originan por una alergia o sensibilidad.

Dra. Kate Morrison, N.D. es una médica naturopeuta certificada y cofundadora de Kabrita USA.

 

La leche materna es la mejor fuente de nutrición para bebés.