Importancia de la autoexploración

Nov 15, 21
Importancia de la autoexploración

El cáncer de mama es uno de los padecimientos más comunes y frecuentes en las mujeres, que se llega a presentar en 1 de cada 8 mujeres. Suele presentarse con frecuencia en aquellas mayores de 40 años o que tienen antecedentes familiares.

La superación de la enfermedad varía mucho dependiendo de su avance, entre más temprano se detecte el cáncer las posibilidades de que el tratamiento sea efectivo aumentan considerablemente.

La autoexploración de nuestros senos comprende una parte fundamental de nuestra vida, ya que nos permite conocer si hay alguna anomalía con ellos. 


Este proceso comprende la palpación y observación de las mamas con el fin de identificar alguna posible señal de un tumor.

Estas pueden ser bultos, llagas, forma anormal o piel de naranja. Aquí puedes conocer a profundidad las señales de alarma: Síntomas de cáncer de mama.

Es importante mencionar que en el 80 por ciento de los casos, los tumores son descubiertos por las mujeres mediante esta práctica y el otro 20 por ciento son detectados mediante estudios de rutina (mastografías).

Realizarla de manera correcta es importante para no lastimarlas mientras la hacemos y para identificar si lo que sentimos es normal o una anomalía.

Recuerda que esta debe hacerse en los días 5 a 10 de tu ciclo menstrual, empieza tu conteo desde el primer día de sangrado. 

Autoexploración de pie

  1. Colócate frente a un espejo, con los brazos a los costados y los hombros rectos.
  2. Observa tus senos y verifica que la forma no hayan cambiado de forma (que no estén más redondos, que no se hayan vuelto ovalados o tengan alguna protuberancia).
  3. También verifica que no tengan una coloración roja, violeta, verde o negra o si el pezón no se encuentra retraído.
  4. Repite la observación mientras cambias la posición de tus brazos. Colócalos detrás de tu cabeza (sobre la nuca), álzalos o estíralos a los costados.


Palpación de pie

  1. Ponte de pie y coloca tu mano derecha detrás de tu cabeza.
  2. Con la mano izquierda palpa tu seno derecho.
  3. Realiza movimientos verticales a los costados del pezón y luego movimientos concéntricos alrededor del pezón.
  4. También con tu dedo índice y medio presiona ligeramente toda la mama y busca señales de bultos o nota si sientes algún tipo de dolor.
  5. Cambia de brazo y repite los pasos anteriores para que inspecciones el otro seno.


Palpación acostada

  1. Recuéstate sobre una superficie plana y que te sea cómoda, puede ser sobre tu cama, sillón o una colchoneta.
  2. Sigue los pasos de la palpación de pie y busca posibles bultos o dolores en tus senos.
  3. Puedes realizar la palpación primero sin usar una almohada en tu cabeza y después colocándola. La variación de inclinación de nuestra espalda nos ayudará a explorar mucho mejor y desde diferentes ángulos.

Si percibes alguna anomalía o dolor en tus senos no los dejes pasar y acude inmediatamente con tu ginecólogo tratante, quien te revisará y dará indicaciones para que te realices los estudios correspondientes.